martes, 29 de septiembre de 2009

Segunda parte

La inmersión

Escribiendo historia, el arte y el oficio de narrar en el periodismo
Juan José Hoyos
Páginas: 83-161

4. Los Temas

En el momento de narrar una historia, la selección temática debe cumplir con ocho elementos planteados por Charles Danah, que caracterizan los temas para que sean tratados como una noticia. Estos son:
1. Actualidad: responde a la novedad de un acontecimiento, que se hace noticia en tanto más reciente sea.
2. Proximidad: está relacionada con la cercanía entre el hecho y el lector.
3. Prominencia: reconoce a los aspectos económicos, sociales o incluso un personaje mismo que hace que el lector se siente identificado u afectado de una u otra manera.
4. Curiosidad: corresponde a lo raro, extraño y exótico.”la curiosidad humana es insaciable con respecto a lo casi imposible y a lo casi milagroso” Carl Warren (p.87)
5. Conflicto: desde bélico, hasta ideológico o natural, por mencionar pocos. Alude al instinto de lucha.
6. Suspenso: pertenece a hechos dramáticos.
7. Emoción: de acuerdo a las reacciones del hombre frente a los estímulos que se generan a partir del texto narrado.
8. Consecuencia: tiene que ver con la importancia que del lector, es decir cuán transcendente es el hecho mismo.
El tratamiento que se dé a los diferentes elementos es decisivo en el campo del periodismo narrativo (crónica, reportaje, perfil, entrevista). Por ejemplo, no es tan fundamental la actualidad o novedad del hecho y la proximidad, sino mas bien, contar la historia de manera completa y más pintoresca; acudiendo al uso de la recreación de elementos tan mínimos que permitan al lector palpar la historia o sentirse más identificado con esta, aunque no lo esté geográficamente.
Por su lado, la curiosidad, el conflicto, suspenso y la emoción, abarcan tanto temáticas del periodismo informativo como el narrativo. Pues se trata de la esencia misma de las personas, de sus emociones, deleites… en fin, de lo humano.
El periodismo informativo elige los temas, mientras que en el narrativo, son los temas los que eligen al escritor –según lo afirma Jorge Luis Borges. En pocas palabras, responden a la subjetividad y sensibilidad del narrador.
Para determinar pues el tema de una narración, basta con que haya primero sensibilidad y motivación de parte del escritor, de allí que despierte interés en los lectores utilizando formas humanas y cercanas. Es decir, se requiere de una simbología universal que trate de “un aspecto de la condición humana”.

5. El trabajo de campo.

Previo a las creaciones narrativas y aparentemente “imaginarias”, está la experiencia y observación de las vida misma por parte del escritor. Esto es a lo que denominamos trabajo de campo.
Malinowski, antropólogo, sugirió que a partir de la experiencia se puede hacer descripciones y análisis más detallados en un campo social específico, es decir, una radiografía parcial sobre la realidad estructurada y/o trabajada.
Todo ello dirigido desde parámetros morales, que no da cabida a prejuicios, sino que permite comprender y aprehender a la sociedad misma.
El objetivo de las investigaciones en el diario de campo es, dicho en otras palabras “captar de modo total, al hombre, su cultura y su entorno físico y social” – Gerardo Reichel-dolmatoff (p.106)
Cabe aclarar que nunca nadie alcanza a comprender plenamente la realidad, pues es un asunto estrictamente relativo y subjetivo. Lo que sí es cierto es que las narraciones periodísticas o literarias, con sus descricciomnes, permiten un acercamiento más relacionado a todo lo que vemos y nos rodea.

Para redactar una buena historia, el periodista debe cumplir varias condiciones (según lo propuesto por el texto):

1. La primera condición es ir al sitio y conocerlo. Dicho en otras palabras palpar, observar e interactuar con el medio y sujetos que lo integran.
2. La segunda condición propone permanecer un tiempo pertinentemente estimado por el reportero , pues las personas y situaciones son diferentes de día o de noche ,en verano o en invierno …
3. La tercera condición es encontrar una historia que presente un planteamiento, un drama y un final. (Pirámide de Freytag).
4. Sin desvirtuar la importancia de las anteriores condiciones planteadas, para redactar una buena historia se requiere de una estipulación; dicho de otro modo es encontrar un personaje. Pero al referirse a un personaje no quiere decir a alguien socialmente reconocido, sino alguien que de testimonio de la lucha de la vida misma, desde una mirada más humana, (esto sin descalificar los grandes empresarios, políticos o figuras de la farándula).
“Si se requiere obtener una buena historia, es preciso gastar todo el tiempo necesario para percibir hasta los más pequeños detalles. El trabajo requiere sumergirse de manera profunda en un mundo particular: el mundo que se quiere abordar, el personaje que se quiere relatar, su entorno, su vida”. (p.119) –la inmersión por Norman Sims.
Acorde con el papel del investigador en el trabajo de campo, las producciones responden también a la personalidad individual, ya sea del protagonista de la historia como las del escritor. Algunos periodistas prefieren estar al margen del terreno de la intimidad, mientras otros degustan plácidamente la curiosidad.es innegable entonces que, entre el narrador y el narrado, se crea una relación física u afectiva que da muestra de tan majestuoso arte, en la que se tocan estados emocionales de ambas partes.
El siguiente apartado sintetiza el denominado Trabajo de campo, que en últimas no es más que la relación del periodista con la realidad y los personajes sobre los que escribe.
“El periodista es aquel que vive fascinado con el espectáculo del mundo, aun en momentos en que los hechos parecen sobrecogedores a la realidad peligrosa”. William Ospina (p.135)
La realidad no se puede tratar en su totalidad, sino fracciones de ella, en la que la pasión el narrador juega un papel definitivo, pues solo lo que el percibe de desde su interacción inmediata con un individuo, un contexto, sus reacciones y desde luego su memoria, permite posteriormente producir historia.


6. Cuando la realidad desbarata los planes.

La realidad es relativa, y constantemente cambia con la aparición de sucesos imprevistos; que de un momento a otro, se dan el lujo de volcar y transformar el escrito narrativo. El periodista debe comprender entonces, que la realidad va mas allá de un plan de trabajo, y que muchas veces se “desbarata sin compasión”.
Dicho en palabras propias: lo que el escritor debe hacer es tener paciencia, pues como virtud benigna trae consigo grandes desafíos, pero complacientes escritos.

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