domingo, 23 de agosto de 2009

3. Ficción y no Ficción: las preguntas de siempre.

Escribiendo historia, el arte y el oficio de narrar en el periodismo.
Juan José Hoyos
Páginas: 55-82

Como bien se ha dicho ,en las narraciones del periodismo se parte de un hecho de la realidad que incumbe a la sociedad; y este a su vez ,va ligado a la utilización de herramientas literarias que si bien no son empleadas correctamente , pueden tergiversar el contenido de la narración y convertirla en una pieza más de la invención.
Es por ello que, para comprender y determinar la funcionalidad textual de los escritos de la ficción y no ficción, se debe tener en claro algunas pautas de estructura que permitan comprender los contenidos.
Bajo potestad del apartado tres “ficción y no ficción: las preguntas de siempre”, expondré breve y claramente a continuación algunas disparidades y similitudes marcadas entre los discurso ficticios y no ficticios , con el fin de que en adelante haya una lectura más apropiada y se tenga en claro de qué manera se está contando.
Cabe aclarar que la literatura ha influido en géneros periodísticos como el reportaje, la crónica y el perfil, para narrar hechos a partir de la realidad; pues en estos el estilo introduce a manera de palabras, color a la historia y percepciones de quien la cuenta. Un reportaje por ejemplo, relata una historia a partir de hechos que se pueden verificar, sin embargo, al no conservar una exactitud histórica y cronológica pasa a ser catalogada como un “reportaje novelesco”.
Como lo expresa Gabriel García Márquez “lo malo es que en el periodismo un solo dato falso desvirtúa sin remedio a los otros datos verídicos. En la ficción en cambio, un solo dato real bien usado puede volver verídicas a las criaturas mas fantásticas…en periodismo hay que apegarse a la verdad ,aunque nadie la crea ,y en cambio en la literatura se puede inventar todo ,siempre que el autor sea capaz de hacerlo creer como si fuera cierto”.(p. 67)
Du acuerdo con Eugenio Coseriu, lingüista europeo, la diferencia entre ambos discursos radica en el propósito que el autor tenga. Por un lado, el periodismo tiene finalidad “exterior o instrumental”, ver p.69 es decir, se basa en el conocimiento de ciertos hechos que serán comunicados más adelante a otro individuo. Y por otro lado, las narraciones literarias no tienen un fin exterior, sino que es la obra misma quien determina cuán importante e influyente es: la literatura no informa sino que hace y crea;”se inventa la realidad misma y el discurso coincide con esa creación de la realidad”. (p.71)
Otra diferencia propuesta por Coseriu se enfoca en el sentido de los escritos. Para el periodismo se requiere de exactitud y objetividad entre lo que se dice, e igualmente esto debe responder a un contexto que en última instancia asigna un significado a las palabras empleadas. Mientras que en las producciones literarias hay plena libertad para separar el significado y lo que se otorga.
Otro punto hace referencia al sujeto hablante, considerando que en el periodismo, el autor comprueba por medio de las fuentes la veracidad de los hechos, es decir empíricamente; mientras que en la literatura de ficción no hay un individuo determinado.
En las obras de ficción, la situación histórica es eterna; contrario de las obras de no ficción, que responden a una época concreta y determinada.
Otra diferencia clara entre estos dos géneros narrativos tiene que ver con el sujeto al que se habla, ya que en el discurso informativo el público es específico (público objetivo), y el literario habla para todos (es universal).
En última instancia, acorde con Eugenio Coseriu, la ética está implícita en todo acto de producción textual, la diferencia está implícita en el uso que se dé de esta. -Entiéndase ética como los parámetros de comportamiento en la sociedad; en el género de ficción está expreso de manera universal, mientras que en el de no ficción atiende a la veracidad e imparcialidad ofrecida al lector.
Ahora bien, después de tratar algunos parámetros estructurales del discurso informativo y no informativo, es pertinente mencionar qué se define como realidad. Pues bien, según Nelson Goodman “la ficción no puede tratar de algo irreal, pues no hay nada irreal. Lo que no es real no existe”. (p. 78) así pues, la realidad depende del porcentaje de concordancia que haya entre un género y otro. Es decir, ambas parten de situaciones, personajes y actos reales pero lo hacen de manera diferente.
Para terminar, cito a Tomás Eloy Martínez: “todo acto de narración es, como se sabe, un modo de leer la realidad de otro modo, un intento de imponer a lo real la coherencia que no existe en la vida. Y todo narrador , a la vez, es una esponja que absorbe lo que ve y lo que lee para devolverlo transfigurado”. (p.81).

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